En Ecuador, en su cordillera central dentro de la provincia de Tungurahua, en la comunidad Santa Rosa de Runtún, al sur de Baños de Agua Santa.
Una casita en la copa de un árbol, que además se enfrenta al vacío y con un volcán de por medio, se les ocurrió añadir la instalación mediante sogas y poleas de un columpio la mar de básico y rudimentario capaz de atraer a curiosos. Y ya de paso, con el gancho de un nombre tan redondo como el columpio del fin del mundo.




